Las madres mexicanas no tuvieron mucho qué celebrar el pasado 10 de mayo en un país sumergido en la violencia, con 100 mil personas desaparecidas y 52 mil cuerpos sin identificar en SEMEFOS, desigualdad social, económica y cultural, así como secuelas de la pandemia en los hogares, tanto por hijos o esposos enfermos, o la inflación que continúa haciendo temblar a los mercados.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en México hay 35 millones de madres, lo que significa que 7 de cada 10 mujeres de 15 años o más han tenido hijos. De esa cifra, el 48 por ciento está casada, el 23 en unión libre, el 10 viuda, 9 separada, 7 soltera y 3 por ciento divorciada.

Sin embargo, desde Palacio Nacional hay un desdén absoluto a las madres mexicanas, a sus necesidades y demandas, pues mientras el presidente López Obrador celebraba a las madres desde lejos en la conferencia mañanera con música jarocha, afuera cientos de mujeres clamaban justicia, así como respuesta de las autoridades para dar con el paradero de sus hijos.

La única mención la realizó al inicio de su conferencia: “Felicidades a todas, a las que están sufriendo por sus hijos, por sus desaparecidos, a las que están enfermas o están preocupadas por sus familiares enfermos, a las mujeres humildes, pobres, de todas las comunidades, de todos los pueblos, a las mujeres trabajadoras, a todas las mamás”.

Pero en ningún momento recibió al colectivo de Madres Buscadoras y madres del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México, que se encontraban afuera de Palacio Nacional esperando una respuesta y lo único que obtuvieron fue que les recibieran el documento Adán Augusto López, secretario de Gobernación; Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, y Karla Quintana, comisionada nacional de Búsqueda.

Persiste desigualdad laboral

En materia económica, las mujeres y madres trabajadoras también han sido fuertemente golpeadas en los últimos años, tanto por la indolencia del gobierno como por la pandemia, y han sido las más castigadas en desigualdad salarial y laboral.

De acuerdo con el Informe de Riesgos Globales 2022, del Foro Económico Mundial y Marsh, una de las poblaciones más afectadas durante la pandemia fue la de las mujeres, particularmente las madres de familia.

En dicho documento se expone que 70 por ciento de las mujeres trabajadoras consideraron que sus carreras profesionales se verían frenadas por la pandemia. Y según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) la pandemia ocasionó un retroceso de más de 10 años en la participación laboral de las mujeres.

Es por estas razones que los gobiernos de la región, incluido el de México, deben ponerse a trabajar en políticas públicas que amplíen las oportunidades y el desarrollo laboral, y que garanticen su seguridad para que finalmente las madres mexicanas vuelvan a celebrar un 10 de mayo como se merecen.