Semana tras semana en diversos medios noticiosos se señala que nuestro país ha registrado la cifra más alta de contagios por COVID-19. Cada semana se presenta una cifra más alta, mientras que durante las conferencias mañaneras de López Obrador se habla insistentemente sobre la necesidad de regresar a clases presenciales en todo el país, pero hasta el 18 de agosto sólo el estado de Hidalgo se había negado a reabrir las escuelas para reactivar la asistencia de infantes a las aulas.

Lo anterior ha generado una serie de reacciones en las redes sociales, sobre todo por el riesgo que representa enviar a los menores de edad a las escuelas debido al foco de contagio que podrían representar estos centros de enseñanza, además de la molestia que genera en los padres de familia al ver el pobre decálogo que presentó la SEP para el regreso a las clases presenciales.

En este sentido, el Presidente Nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, resaltó que una vez más el Gobierno federal ha confirmado que su principal estilo para manejar los asuntos nacionales son la improvisación y las ocurrencias.

“El gobierno morenista tuvo varios meses para planear y preparar las condiciones adecuadas para que los más de 25 millones de niñas y niños pudieran regresar a clases presenciales sin mayor riesgo para ellos, sus familias y maestros, pero no lo hicieron, y faltando dos semanas para el inicio del ciclo escolar 2021-2022 se reabrirán las escuelas sin mayor preparación”, acusó el dirigente panista

En un comunicado de prensa, Cortés Mendoza subrayó que sin haber aplicado (como en otros países) la vacuna a niños y adolescentes mayores de 12 años, ni las dos dosis para las maestras y maestros, ni para el personal administrativo, de limpieza y seguridad de las escuelas, de última hora, el gobierno se apresuró a convocar a los padres de familia para que reparen las escuelas (pintura, puertas, baños, agua, luz, pizarrones, pupitres, entre otros rubros), sin informar cómo se resolverá la complejidad que implica el retorno a las aulas, esto es, cuántos alumnos habrá en cada salón, qué porcentaje seguirá tomando clases vía remota, horarios y turnos, si habrá métodos híbridos o combinados y qué sistemas de evaluación se van aplicar.

En este contexto, el líder nacional blanquiazul recordó que la sociedad claramente tiene opiniones encontradas, pues de acuerdo con la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF), que realizó una encuesta, el 38.6 por ciento de los padres de familia consultados se pronunció por iniciar el nuevo ciclo escolar a distancia, 35.3 por ciento a favor del regreso a clases presenciales y 26.1 por ciento opinó que es mejor un sistema híbrido.

Especialistas reprueban regreso

Una de las opiniones de mayor peso sobre este tema es la de la doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie, jefa del laboratorio de genética molecular de la UNAM, quien destacó que, a dos semanas del regreso a clases presenciales, la pregunta que impera no es si los menores deben o no volver a las aulas. “Lo que ahora urge que nos preguntemos es cómo y cuándo pueden volver con seguridad”.

Detalló que el virus no sólo afecta a niños con morbilidades, ahora es a cualquier niño. “Mientras acabamos de entender por qué esto está cambiando, la realidad es esta: la pandemia está pegando a los niños y mucho más ahora que en cualquier otro momento de la pandemia”.

La especialista en ciencias médicas puntualizó que los tres grupos donde se puede observar el aumento de contagios es en los menores de edad, particularmente el grupo de 12 a 17, le siguen menores de 12 y el grupo de 6 años.

Finalmente, Arturo Erdely, doctor en Ciencias, recomendó en su red social a los padres de familia que le tomen la palabra al presidente López Obrador en el sentido de que es voluntario el regreso a clases presenciales.