Me acerqué al PAN porque mi papá, Alfredo Castillo Gómez, fue de los fundadores de Acción Nacional en Oaxaca junto con Castañeda Guzmán, Díaz Quintas y otros abogados de la época. Desde chico acompañaba a mi papá en sus recorridos porque fue candidato a gobernador por el PAN en 1968, recordó Alfredo Castillo Colmenares, destacado panista oaxaqueño.

El staff de La Nación conversó con don Alfredo, quien tiene grandes vivencias por compartir, sobre todo, en un estado en el que la militancia ha sostenido grandes batallas contra el partido dominante, el Revolucionario Institucional; don Alfredo ha sido partícipe de estas grandes luchas electorales.

La cita fue en el Comité Directivo Estatal oaxaqueño y, en un primer momento, don Alfredo Castillo habló sobre su más importante actividad: la promoción del voto en favor del PAN.

Comentó que, en distintas ocasiones, acompañó a José González Torres durante su campaña presidencial. “También conocí en mi infancia a Adolfo Christlieb Ibarrola, incluso él, años después, me impulsó a hacer mi tesis como abogado sobre Reformas al Artículo 3° Constitucional, La Libertad de Enseñanza, inspirada en un libro breve que hizo Christlieb Ibarrola que se llama Monopolio Educativo o Unidad Nacional”.

Durante esta charla, don Castillo Colmenares rememoró su etapa como estudiante, en donde ya estaba muy ligado al Partido, pues participaba en giras y repartía propaganda; por ejemplo, dijo, en la campaña a la Presidencia de la República de Efraín González Morfín en 1968, yo era estudiante de derecho y en ese año, en el 68, me afilié al PAN.

“Cuando vino a Oaxaca don González Morfín reuní a muchísima gente, incluso los jóvenes simpatizaban con su mensaje porque fue muy buen candidato”.

Otro excelente candidato del PAN al que acompañó, dijo, fue a Pablo Emilio Madero, también estuvo con Manuel Clouthier. “Lo curioso es que cuando visitó Oaxaca, siendo líder empresarial, se citó a los hombres de negocios del estado, quienes confirmaron su asistencia, pero a la mera hora sólo asistió uno. Recuerdo mucho eso y el Maquío decía: bueno, yo entiendo esto, al final no es mi casa. Sólo un empresario tuvo el valor de asistir porque todos los demás eran muy convenencieros”.

Don Alfredo cuenta que también acompañó a Vicente Fox, “fue algo que entusiasmó mucho, ya que los fundadores en Oaxaca nunca se imaginaron que el PAN pudiera llegar a la Presidencia de la República; la verdad fue algo que motivó mucho a todos los panistas”.

Al referirse a la actividad partidista por parte de su familia, don Alfredo Castillo destacó que en un principio sólo sus hijos lo acompañaron. “En los años 90´s también fui candidato al gobierno del estado y varias veces candidato a diputado federal, a senador, participé mucho en mítines, giras y en muchas ocasiones me acompañaba mi familia”.

Señaló que su esposa, en un principio, no lo acompañaba, pues era priista y tuvo que renunciar a ese partido cuando él fue candidato a gobernador. Después de esto, explicó, su mujer siguió con su trayectoria como abogada, sin embargo, lo acompañó en algunas actividades; por ejemplo, participó en actividades del Partido cuando Eugenio Ortiz Walls llegó como delegado en Oaxaca. Posteriormente, con él como candidato, se ganó una elección e hizo una planilla plural y su esposa logró ser síndica.

Sobre el tema de las candidaturas, don Alfredo apuntó que en algunos comicios electorales no había quien quisiera participar. “Les pido de favor a dos muchachas, pasantes de la carrera de Derecho, para que fueran candidatas en el municipio de Matías Romero y lo curioso del caso es que en esa elección se tuvo una votación baja, pero en la siguiente se ganó la elección en este municipio”.

Lo que se aprendió de esto, continuó, es que para ganar elecciones se debe trabajar, porque la gente vota, no tanto por el Partido, sino por la gente de la localidad. En campaña se tiene que hablarle a la gente, dar un mensaje, aunque sea ante cinco personas, como pasó en el municipio de Tuxtepec, que se ganó con Alfredo Ahuja.

Para finalizar, don Alfredo Castillo aseguró que los valores de Acción Nacional siguen vigentes, “las personas pasan por el Partido, pero los principios son inalterables, permanecen, entonces, la doctrina del bien común, el respeto a la dignidad de la persona humana y el beneficio social de la colectividad deben guiar el actuar de las personas. Eso me ha servido en la vida, no sólo para el Partido, sino en la actividad personal, seguir los principios del Partido, es lo que me ha servido, claro, también en la vida profesional”.