Han pasado poco más de dos años desde el inicio de la actual administración y México enfrenta graves problemas en materia de economía, seguridad, endeudamiento, combate a la corrupción y transparencia. La sociedad mexicana está dolida por la falta de seguridad, manchada por las evidencias de la corrupción y estancada por el manejo equivocado de la economía. El país sólo está creciendo la mitad de lo que crecía en 2012 y la deuda pública en este 2015 será la más alta de los últimos 20 años. Los dolorosos hechos que vivimos en los últimos meses de 2014 marcaron un antes y un después en nuestra historia reciente. Con profundo estupor, nos dimos cuenta de que el crimen y la corrupción se apoderaron de nuestras instituciones, y el Gobierno no ha tomado medidas eficaces para combatirlos. El PAN propuso un Sistema Nacional Anticorrupción capaz de hacerle frente a la situación. Aunque nuestra iniciativa fue modificada, seguiremos luchando por mantener su integridad y lograr su aprobación en el Congreso. Por su parte, la propuesta del Ejecutivo para fortalecer la seguridad se mostró limitada e insuficiente. Este 2015 inicia con un cúmulo de problemas sin resolver. La crisis de credibilidad en las instituciones se ahonda y las protestas de la ciudadanía, indignada frente a la violencia y la impunidad, aumentan. En este contexto, nos preparamos para las elecciones de junio. Debemos ser capaces de convertir la crisis que enfrentamos en una oportunidad de cambio constructivo. Nuestras candidatas y candidatos, de la mano de los ciudadanos, encabezarán, con valentía y decisión, el cambio de rumbo que México necesita. Un cambio de rumbo que devuelva la paz y la tranquilidad a todas las familias de México. Un cambio de rumbo que nos vuelva a la vía del crecimiento económico, que detenga el endeudamiento y repare los errores de una reforma fiscal equivocada. Un cambio de rumbo que parta del Sistema Nacional Anticorrupción, propuesto por el PAN para transformar a México, acabando con la impunidad. Un cambio de rumbo que cierre el abismo que se ha abierto entre Gobierno y ciudadanos. Un cambio de rumbo que ponga en el centro de la agenda nacional las verdaderas necesidades de la gente, primicia de la doctrina del PAN. Sabemos lo que la ciudadanía espera de nosotros: actitudes constructivas, crítica aguda ante las desviaciones del gobierno, soluciones viables y conducta ejemplar. También campañas impecables y ejercicios de gobierno honestos y eficaces. Es tiempo de actuar y de darle a México razones para volver a creer. El 2014 fue un año de dolor y frustración para los mexicanos. El 2015 debe ser un año de esperanza, de cambios y triunfos. Acción Nacional luchará, junto con los ciudadanos, por hacer realidad este cambio de rumbo en beneficio de México.  

Ricardo Anaya Cortés

Presidente del CEN del PAN