En días pasados, el titular del Poder Ejecutivo federal ha mandado a la Cámara de Diputados una propuesta de reforma en materia electoral, que toca a nuestra Constitución Política, misma que deberá seguir el protocolo para llevarla a su votación y definir su rumbo. Este proyecto ha sido citado en múltiples sedes de partidos políticos, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil, y la sociedad en general, con el comentario explícito de que es una iniciativa que vulnera completamente a nuestra democracia. Razones son muchas y éstas son expuestas en diferentes artículos y entrevistas por personajes de conocida trayectoria que, incluso, han intervenido en la construcción de nuestro sistema democrático.

Ahora bien, a lo largo de la historia de México, la juventud ha sido un sector de la sociedad que alza la voz o que con acciones determinantes manda un mensaje claro sobre su postura ante sus molestias e incomodidades con respecto a una situación en particular.

Hoy, el trabajo constante para construir una real democracia en nuestro país por parte de muchos, muchísimos personajes, particularmente de nuestra institución como nuestros fundadores Manuel Gómez Morin y Efraín González Luna; legisladores como Rafael Preciado Hernández y Efraín González Morfín; ideólogos como Luis H. Álvarez y Carlos Castillo Peraza; candidatos como Manuel Clouthier y Diego Fernández de Cevallos, y presidentes de la República como Vicente Fox y Felipe Calderón, han dado muestra de un comportamiento en favor de la democracia. Esa lucha hoy día está siendo vulnerada con un proyecto legislativo que, con un par de líneas de comunicación, intenta mal informar a la ciudadanía al asegurar que es para beneficio de la sociedad, pero entre líneas existe una inminente acción por socavar una lucha histórica.

Por lo anterior y con la carga histórica que tenemos, no sólo como panistas sino como jóvenes panistas, debemos emprender un camino que ya se encuentra trazado, pues ha sido recorrido en múltiples ocasiones. Debemos armarnos con ideas y valores de libertad y democracia, salir a las calles, comunicar en nuestros espacios de incidencia como los liderazgos que somos y dar la batalla ante este atropello, seamos actores principales y no antagonistas que dejan de pensar, decir y hacer, hagamos que nuestra voz joven, hoy, como en el pasado, sea escuchada. No permitamos la destrucción de una institución imparcial, que da certeza, legalidad y transparencia electoral, como es el Instituto Nacional Electoral, un organismo autónomo.

Es el momento de definirnos en favor de México, de salir y demostrar como opera un lobo disfrazado de oveja, que no tiene más fin que el del poder por el poder.

 

Déborah Martínez es Secretaria Nacional de Acción Juvenil.

Twitter: @DeborahLoMa