En este sexenio no paran de regarla y de tanto regarla ya hasta les sacaron un libro que compila muchas de sus sucias jugadas y costumbres. Además, se las están viendo duras con el hackeo masivo a la Secretaría de la Defensa Nacional, ya que éste filtra noticias que ponen en jaque al presidente. Por si fuera poco, a la gente le cayó muy mal que el gobierno quiera “agandallarse” cuentas bancarias inactivas, es decir, se quieren quedar con tu guardadito con el pretexto del aprovechamiento de esos recursos para la seguridad pública. Sin embargo, no se especifica cómo se va a gastar dicho dinero, o sea, se los van a quitar a los que ahorran para dárselo a las campañas de la transformación de cuarta.

Guacamayazo

Un grupo de activistas llamados “Guacamaya” logró hackear los servidores de la Secretaría de la Defensa Nacional, extrayendo más de 6 terabytes de información en documentos confidenciales, entre los cuales se encuentran algunos que revelan hospitalizaciones y diagnósticos médicos graves del presidente. No es novedad que escondan cosas, pero con este hackeo que más evidencia necesitamos para que la chaviza izquierdista que tanto lo defiende se dé cuenta que le están tomando el pelo. Al parecer no va a bastar ni morirse de hambre para que lo dejen de apoyar.

El rey del efectivo

Tiene unas semanas de haber salido a la venta el libro El Rey del Cash que evidencia las raras costumbres de la banda tabasqueña o, mejor dicho, de Andresito. Escrito por Elena Chávez, la ex esposa de César Yáñez, el libro destaca que los hoy funcionarios del Gobierno federal de México son los principales recaudadores de diezmos de empleados del entonces Distrito Federal, el PRD y legisladores de este partido para el hoy presidente. Ahora ya sabemos de dónde sacó la maestra Delfinita su maña para cobrarle a sus empleados de Texcoco.

Robin Hood

En otras noticias, el diputado morenista, Ignacio Mier, presentó una iniciativa, la cual ya fue aprobada por la bancada guinda, en la que se podrá disponer del dinero de las cuentas que no han tenido actividad en tres años. En teoría, dicen, que se usará para mejorar la seguridad pública, pero la realidad es que no se dispone de reglas para saber cómo se gastará dicho dinero. De esta forma, como con sus fideicomisos, los de Morena van a hacer lo que quieren con este dinero. Son una versión pirata y mal encarada de Robin Hood, sólo que en vez de dárselo a los pobres se lo van a quedar ellos mismos.

Megadecepciones

Han pasado varios meses desde que inició sus operaciones el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y desde entonces sigue sin tener gente, pues, como era de esperarse, a nadie le conviene ir hasta allá para tomar un vuelo, sólo a los vecinos de la terminal aérea, está más desierto que el Sahara. Por otro lado, el otro megaproyecto, Dos Bocas, si está inundado, pero de pura agua porque los grandes ingenieros de la cuatro te no supieron hacer los estudios necesarios para prever esta situación. No cabe duda de que de ingenieros no tienen nada, pero como les sobra creatividad para hacer de las suyas quitándole dinero a los proyectos indispensables y gastándoselos a su gana.

La complicidad

La inseguridad en el país sigue creciendo cada día, debido a la mala estrategia de “cabecita de algodón”, la cual se debería de llamar balazos no abrazos. En esta ocasión, otra filtración de “Guacamaya leaks” ha revelado que el Ejército se encuentra involucrado en el caso Ayotzinapa, entre otras cosas, como el espionaje de organizaciones civiles, grupos feministas y periodistas que no le caen bien al gobierno. Lo anterior, demuestra que nuestro “emperador oscuro” no sólo se contradice cuando prometió sacar al Ejército de las calles, sino que también ocupa al Ejército para mantener vigilados a los opositores.