Rosa María Contreras Ruiz es una panista que nació en Uruapan, Michoacán, el 2 mayo de 1947. Actualmente reside en la Ciudad de México y labora como química-farmacobióloga.

En entrevista con La Nación relató que desde que llegó al mundo ella fue panista gracias a sus padres, Gonzalo Contreras Rosas y Esther Ruiz Álvarez, con quienes compartió muchos momentos que la hicieron involucrarse cada vez más en la vida del Partido Acción Nacional.

“Mi papá fundó el Comité Directivo Municipal en Uruapan y mi mamá en nuestra casa daba muchas pláticas, hacía eventos sociales para solventar los gastos del Partido, porque antes no daban dinero, lo aportaba quien pudiera”.

Se rentaba una casa en Uruapan, continuó, la llamábamos la casa del PAN y todas las noches hacíamos eventos de todo tipo; se daban clases de política, oratoria, invitaban a gente de la Ciudad de México a dar pláticas, hasta cenas donde mi mamá hacía unos chilaquiles muy ricos, todo para sostener la casa, era un ambiente muy bonito.

Contreras Ruiz no ha ocupado ningún cargo dentro del PAN, ella formó parte del ejército blanquiazul, “una soldada raza”.

Ha participado en campañas dando información, haciendo proselitismo y siendo representante de casilla, la que más recuerda fue la de Vicente Fox, en donde fue presidenta de casilla.

Explicó que en ese año (2000) estuvo en el mitin de cierre de campaña nacional en el zócalo, llegó en un autobús junto con su papá, fue una experiencia inolvidable gracias al espíritu y buen ánimo que contagiaba la gente.

“En esa elección me toco ser presidenta de la casilla que estaba por la calle de Pilares, me tocó llevar el paquete a las oficinas principales e iba toda emocionada porque habíamos ganado en la casilla que me tocó y después escuché que ganamos la elección, fue muy emocionante ver que esa lucha de tantos años rindiera frutos”.

Aunque mi papá, prosiguió, nunca dudó de que un día Acción Nacional ganaría la elección presidencial, su felicidad nunca terminó. Me acuerdo que hice todo lo posible para que pudiera venir a la toma de posesión de Vicente Fox, me las agencié para conseguir la invitación y cuando le dije que si podía ir estaba feliz de la vida.

 

Toda una vida en el PAN

Rosa María Contreras describió a su padre como un hombre fuerte, de mucha convicción que lo llevaba a ser firme ante todo y le gustaba compartir sus experiencias con los demás.

Cuando fue candidato a diputado por el distrito I en Uruapan se salió de trabajar tres meses para estar en la campaña de 1962.

“Hacía mucho alarde de lo que pasaba en la campaña. Mi papá ganó la campaña con muy buena votación, cabe destacar que también ganó, pero en Morelia, Rafael Morelos Valdés”.

En esa época, a pesar de lo que se ganó, agregó, al PAN sólo le daban cinco curules y de esas, para Michoacán, sólo podía ser una, que escogieran entre Uruapan o Morelia, se quedaron con Morelia; mi papá se quedó frustrado porque todo lo que luchó para ganar y para que luego se lo quitaran los del PRI, protestó en la Cámara de Diputados federal, en San Lázaro, fue a defender su triunfo.

También recordó que una vez arrestaron a su mamá. En los pueblos de Michoacán, dijo, había muchos caciques y durante una plática que daba del Partido un cacique no quería que hablaran de Acción Nacional.

“No le convenía y fue a decirles que se callaran, mi mamá y una amiga lo ignoraron, entonces las agarraron y las metieron a la cárcel”.

Como dije antes, añadió, mis padres fueron de mucha convicción y muy aguerridos a la lucha. Su ímpetu, sobre todo el de mi papá, llegó a los oídos del ex presidente Lázaro Cárdenas, quien lo invitó a trabajar en el PRI y le daba un buen puesto, a lo que mi padre le respondió que él no se vendía, que era del PAN y que con el PAN iba a morir, y así fue, hasta los últimos días de su vida siguió siendo panista.

 

Valor y dignidad de la persona humana

Rosa María Contreras subrayó que, a pesar de no haber estado en campañas con su papá como político activo, vivió momentos muy felices con él ante las victorias y las derrotas de Acción Nacional, sobre todo ese ambiente familiar, que es lo que más lo distingue de otros institutos políticos.

Invitó a que los jóvenes y aquellos que buscan unirse al Partido vean el valor y la dignidad de la persona, y que de ahí vean lo que pueden fructificar de su vida al tener una convicción que vaya de la mano con los principios del PAN.

“Ver cómo se va formando un legado, tal cual me lo dejaron a mí mis padres, yo estoy convencida de los principios de Acción Nacional, que eso sea lo que los jale a unirse al PAN y que vale la pena vivir por un ideal”.