De acuerdo con la organización “México cómo vamos”, conformada por economistas, la inflación en nuestro país se situó en julio en 8.15 por ciento, siendo la más alta desde el año 2000 y ubicándose muy lejos del 3 por ciento que pretende el gobierno de López Obrador, a lo que se suma una perdida en materia de competitividad económica al colocarse México en el lugar 55 de 64 países evaluados, de acuerdo con el Índice Mundial de Competitividad.

Lo anterior tiene como consecuencia que en nuestra nación haya una disminución de la inversión extranjera al alcanzar sólo el 20.6 por ciento, cuando lo planteado por el Gobierno federal morenita es de 24 por ciento, además de una pobreza laboral donde el 38.8 por ciento de las y los mexicanos no pueden adquirir los productos de la canasta básica, debido a que sus ingresos laborales son mínimos en relación al aumento en el costo de estos productos.

Para la senadora e integrante de la Comisión de Economía de la Cámara alta, Minerva Hernández Ramos, esta debacle en materia económica inició en 2019 y es producto de las malas decisiones tomadas por el gobierno de López Obrador, como la cancelación del nuevo aeropuerto de Texcoco, el impulso al combustóleo y las energías sucias, la incertidumbre que ha provocado entre los inversionistas extranjeros y la inyección de recursos a empresas improductivas como PEMEX y la CFE.

“El presidente se basa en perspectivas semioptimistas que rayan en la ingenuidad, lo que no entiende es que sin crecimiento no hay desarrollo, sin desarrollo no hay bienestar general de la población; el crecimiento es una condición necesaria para alcanzar un mejor nivel de vida de la población y para que los mexicanos tengan mejores oportunidades de desarrollo”, señaló en entrevista con La Nación.

La también integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público en el Senado de la República sostuvo que el titular del Ejecutivo federal se escuda demasiado en el aumento de las remesas enviadas por los paisanos que radican en otras naciones, especialmente de Estados Unidos, para justificar lo que él llama el “buen desarrollo” económico de México.

“Es inadmisible esta justificación porque las remesas no reflejan el crecimiento, no se asocian con el crecimiento económico en el largo plazo, solamente están sirviendo para mantener el nivel de consumo de la población que las recibe en razón de la diferencia cambiaria entre el peso y el dólar. Las cifras récord sobre ingresos que presume el presidente son producto del desarrollo normal del ciclo económico y son ingresos recurrentes”.

Cambiar el rumbo económico

Ante el cuestionamiento de qué se requiere en materia económica hacia el 2024, Minerva Hernández aseguró que las reformas hacendarias son impostergables, ya que éstas le darían estabilidad financiera y sustentabilidad de largo plazo a nuestra nación.

Como primer paso, dijo, es prioritaria la realización de una Convención Nacional Hacendaria para que los estados y municipios cuenten con recursos y una planeación que incida en su desarrollo; enseguida revisar el esquema de coordinación fiscal que tiene México, ya que las condiciones materiales que hoy día tiene no son las mismas que las de hace más de 40 años y hay muchas entidades que han fortalecido su posición económica.

“Desde luego una reforma hacendaria profunda, no solamente fiscal o tributaria, sino una que permita mejorar la regulación del ingreso, del gasto, de la deuda, del patrimonio público, porque lo que ha hecho este gobierno es, básicamente, patear el bote y ya lo pateó casi cuatro años. Requerimos corregir la ruta y rencausar la vida democrática del país”.

La legisladora por el estado de Tlaxcala precisó que, desde abril de 2020, con la llegada de la pandemia provocada por el COVID-19, los senadores del PAN reiteradamente le pidieron al gobierno morenista apoyar a los contribuyentes y a las plantas productivas del país para incentivar la inversión, la producción y la reducción de impuestos, pero nada de esto fue atendido y ahora se ven las consecuencias.

“Prácticamente fue PEMEX la única empresa productiva, la más improductiva de México, por cierto, fue la única que recibió beneficios e incentivos fiscales. Las mejoras en economía no se hacen por medio de decretazos, sino apoyando a las empresas, atrayendo inversión, mejorando la infraestructura de todo el país, generando confianza y eso es lo que la 4T ha dejado de hacer”.

La política panista insistió en que el Gobierno federal morenista ha despilfarrado el dinero en estos casi cuatro años, pues, explicó a La Nación, que su famosa austeridad republicana, ahora devenida a pobreza franciscana, se ha traducido, básicamente, en un “austericidio institucional”, en donde se apoya a programas sin trascendencia y que son más bien de corte electoral.

“En plena pandemia, además de que es insultante, les quitaron recursos a asociaciones de la sociedad civil, y los canalizaron, así lo dice en el informe trimestral, a una agrupación que se llama Porristas y Animación, con ese nombre cabe preguntar ¿cuál será su objeto social?, o ¿por qué apoyar a gente muy exclusiva, muy exquisita, como la escritora favorita del gobierno, Elenita Poniatowska?”.

Informó que, en plena pandemia, también se le dieron recursos a la Secretaría de Cultura para la organización de festivales, mientras que en los hospitales del sector público se carecía –se sigue careciendo- de los insumos elementales para los médicos y los trabajadores de la salud, lo cual tuvo como costo la pérdida de miles vidas.

Más ocurrencias

Ante el anuncio hecho el 8 de agosto por el presidente de prohibir la instalación de plantas productoras de cerveza en el norte del país ante la escasez del agua y ofrecerles instalarse en el sur y sureste del país, Minerva Hernández afirmó que esta decisión es producto de una más de sus ocurrencias.

“Lo anuncia sin un análisis previo, serio, numérico, cualitativo, pero también cuantitativo del impacto, tanto del lugar donde se pretende dejarlas como del lugar donde se pretende llevarlas. Creo que más bien es hacer una planeación, que no existe en materia de desarrollo regional, que es bien necesaria para nuestro país, pero que es evidente que el presidente no tiene la más remota idea de en qué consiste el desarrollo regional y como todo en su gobierno son parches y parches que no resuelven los problemas ni económicos, ni sociales, ni de salud, ni de seguridad en el país”.

Desprecio por el Estado de Derecho

La senadora albiazul aseguró que a quienes hoy ocupan el gobierno de México se les olvida que las instituciones son las que se quedan y que los nefastos legados de la llamada 4T son el desprecio por el Estado de Derecho, la degradación de la economía del país, el desmantelamiento de las instituciones del Estado, la profundización de la pobreza, de la desigualdad y la inseguridad.

“Hay muchas deudas con el pueblo de México y una de ellas es la opacidad. Está en nosotros, en los legisladores, en cada ciudadana y ciudadano, exigir una rendición de cuentas conforme a las leyes, fortalecer los mecanismos de participación ciudadana, hoy más que nunca, que la gente participe, que aporte ideas y, sobre todo, que exija la rendición de cuentas”.

Minerva Hernández exigió al presidente tener un diálogo permanente con el Poder Legislativo, pues afirmó que hoy día no existe tal, por lo cual es deshonroso que únicamente lo considere como una oficina de trámite, en donde la mayoría parlamentaria rehúye al análisis y la deliberación en beneficio de México.

“La democracia en nuestro país está en un gran riesgo, nuestros derechos, nuestras libertades. En nuestra próxima plenaria de senadores vamos a profundizar en todos estos temas y, desde luego, la economía es un gran tema, la seguridad también. Estamos viviendo varias crisis simultáneas, no es exclusivamente la económica o la de seguridad, están presentes la social, la sanitaria y la de las instituciones”.