El presidente Andrés Manuel López Obrador presumió -así lo dijo él- en su conferencia mañanera que es el segundo mandatario mejor evaluado en el mundo, de acuerdo con la firma Morning Consult. El político tabasqueño está sólo detrás del primer ministro de la India, Madendra Modi.

Cabe señalar que esta encuesta incluyó a presidentes como Joe Biden, de Estados Unidos, Boris Johnson, del Reino Unido, y Emmanuel Macron, de Francia, entre otros.

Usted, amigo lector, dirá “achis, achis, los mariachis”. Pero cómo puede dársele esta calificación al presidente si México hoy día es el cuarto país con más muertes provocadas por COVID-19, es la quinta economía más golpeada en América Latina por los efectos de la pandemia y nuestro sistema de salud es de los más precarios del mundo.

De acuerdo con el informe “De la emergencia a la recuperación de la pandemia por la COVID-19: la política social frente a desastres”, realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo una caída en 2020 de 8.5 puntos porcentuales con respecto a 2019, lo que implicó una desaceleración de la actividad económica.

Además, señala que se observan retrocesos en los indicadores del ingreso laboral y de la pobreza laboral. De esta forma, el porcentaje de la población en situación de pobreza laboral pasó de 35.6 por ciento en el primer trimestre de 2020 a 39.4 en el primer trimestre de 2021. Dudo mucho que esto haya pasado en países como Estados Unidos o Francia, naciones donde sus presidentes son mal calificados por los ciudadanos.

En cuanto a la tasa de desocupación, ésta presentó un aumento entre el primer trimestre de 2020 y el primer trimestre de 2021, al pasar de 3.4 a 4.4 por ciento.

A la crisis económica se suma el alto número de muertes entre el personal médico por el virus SARS-CoV-2, pues hasta febrero de 2021, entre los países de América con información disponible, México tenía el número absoluto más alto de defunciones en personal de este sector (2 mil 996) y representaba 45 por ciento de todas las muertes entre los trabajadores de la salud de 17 países.

Lo descrito anteriormente es sólo una muy pequeña muestra de los graves problemas por los que atraviesa el país. Cabe preguntar que están haciendo mal los presidentes de Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia que son mal evaluados por sus ciudadanos, porque honestamente preferimos a cualquiera de ellos que con todo y su mala calificación tienen a sus naciones en los primeros planos en materia económica y de salud.

México tiene al segundo mandatario mejor evaluado en el mundo, pero de que nos sirve si la realidad que se vive día a día dista mucho de esta calificación. Aquí todo es circo, maroma y teatro.